@camilagarayyyy, cuenta manejada por Cami Garay desde Lima, ya suma cerca de 13,3 mil seguidores con un feed enfocado en moda, belleza y lifestyle. Lo que la distingue de otras cuentas del rubro es que, además de crear contenido, es la fundadora de THE CHIC HOUSE (@the.chic.house_pe), una tienda propia de productos importados desde Estados Unidos: no es solo una influencer que publica outfits, sino una emprendedora que usa su cuenta personal como vitrina de su propio negocio.
Que publica y como
Su contenido combina looks de moda, rutinas de belleza y vlogs de su día a día, con fotos tipo espejo tomadas en su casa y clips cortos que muestran tanto el resultado final de un outfit como el proceso detrás: el maquillaje, el planchado del cabello, la elección de accesorios. Es un formato sencillo de producir pero que funciona porque se siente cercano, sin la puesta en escena de un estudio profesional, algo que conecta bien con una audiencia joven que busca referencias de moda accesibles y no editoriales de revista.
La bio deja claro que también tiene presencia fuerte en TikTok, donde supera los 84 mil seguidores, así que su estrategia no depende de una sola plataforma sino de un ecosistema de contenido que se retroalimenta entre Instagram y TikTok. A eso se suma que en su perfil aparecen etiquetas propias de «foodie» y de colaboraciones («collabs»), señal de que además trabaja con marcas de forma activa y no solo publica contenido personal sin fines comerciales.
Por que funciona
La mezcla de moda personal y tienda propia le da a su cuenta una capa extra que va más allá del típico feed de outfits: cada publicación también funciona, aunque sea indirectamente, como vitrina de THE CHIC HOUSE, cuya bio promete «el toque chic que necesitas» con productos traídos directo de Estados Unidos. Esa combinación de creadora de contenido y dueña de negocio es justamente lo que hace chévere seguirla si el interés es moda peruana con un lado comercial real detrás, no solo estética: cada look que muestra puede, en cualquier momento, convertirse en una oportunidad de venta para su propia marca.
Que se puede aprender de este perfil
Primero, que una cuenta de moda con estética de espejo bien iluminada y un mismo tono visual constante genera reconocimiento más rápido que publicaciones sueltas sin hilo conductor. Segundo, que sumar un emprendimiento propio a la cuenta personal —en este caso THE CHIC HOUSE, con productos importados de Estados Unidos— convierte el perfil en algo más que una vitrina de looks: lo vuelve una herramienta de negocio real, con su propia cuenta secundaria dedicada solo a la tienda. Tercero, que apostar por más de una red social a la vez (Instagram y TikTok, en este caso con buena pata en ambas) reduce el riesgo de depender de un solo algoritmo para crecer. Cuarto, que mencionar la ubicación (Lima) en la bio ayuda a que marcas y clientes locales identifiquen rápido con quién están tratando, algo que muchas cuentas de moda descuidan por priorizar solo la estética. Y quinto, que trabajar colaboraciones con marcas de forma visible en el perfil (la etiqueta «collabs» en la bio) genera confianza en potenciales nuevos anunciantes que buscan referentes con trayectoria comprobable, no solo con buena cantidad de seguidores.
Para creadoras peruanas de moda que además tienen o piensan lanzar un proyecto propio, el caso de @camilagarayyyy deja una idea clara: la cuenta personal y la marca pueden crecer al toque, una empujando a la otra, sin que el contenido pierda autenticidad ni se sienta forzado. Lo importante es que la parte comercial (la tienda) quede separada de la cuenta personal, como hizo ella con THE CHIC HOUSE, en vez de mezclar todo en un mismo feed y confundir a la audiencia sobre qué es contenido y qué es venta directa. Si el objetivo es dar un empujón inicial a una cuenta nueva mientras esa identidad toma forma, existe la opción de sumar seguidores reales a una cuenta de Instagram como complemento, nunca como reemplazo del contenido.